La mentoplastia o cirugía estética del mentón es la cirugía que tiene como objeto corregir la forma, el tamaño o la posición del mentón, ya sea aumentándolo o reduciéndolo para conseguir la armonía estética facial.

¿Quien es el Candidato Ideal?

Aquellos hombres o mujeres a partir de 18 años que tienen una barbilla demasiado retraída (hipomentonismo) o por el contrario excesivamente prominente (hipermentonismo), provocando un desequilibrio en el conjunto de la armonía facial.

Preoperatorio (Antes de la Cirugía)

En la primera visita y a partir de un estudio clínico, el Dr. Elizondo González analizará la estructura ósea facial y muy especialmente la de la mandíbula y mentón, así como la maxila y la posición de los dientes. Paralelamente valorará el estado de la piel (elasticidad, turgencia y tejido graso). Realizará una entrevista para determinar las necesidades del paciente y asesorarle así, sobre la técnica más adecuada a aplicar, la prótesis más conveniente y los resultados que puede obtener.

Técnica Quirúrgica

La cirugía se realiza en un quirófano, generalmente con anestesia local más sedación y en algunos casos con anestesia general. El procedimiento consiste en realizar por dentro de la boca, detrás del labio inferior, dos incisiones laterales para despegar los tejidos por encima del hueso del mentón y crear el bolsillo de un tamaño justo para colocar la prótesis (existen prótesis de diferentes materiales pero el más utilizado es el de silicona), finalmente se cierran las incisiones mediante puntos reabsorbibles. El Procedimiento dura en general 30 minutos y siempre deberá ser realizado por un cirujano plástico certificado.

Postoperatorio ( Despúes de la Cirugía)

Normalmente la mentoplastia o cirugía estética de mentón no requiere internamiento hospitalario. Una vez finalizada la intervención el paciente puede regresar a su casa bajo medicación de antibióticos, antiinflamatorios y las indicaciones del especialista. Durante los primeros días es normal sentir molestias, inflamación en la cara y dolor de cabeza que se desaparecen con la medicación y el uso de compresas frías. La incorporación a la vida cotidiana es relativamente rápida, en aproximadamente dos días, pero la recuperación total requiere un mínimo de dos semanas. Normalmente es una cirugía muy poco dolorosa y con muy mínimos riesgos.