Mediante la LUZ PULSADA, técnica evolucionada de los equipos láser, se consigue la destrucción progresiva y permanente de los folículos pilosos de la región tratada. A diferencia de otras técnicas, incluso del láser, la LUZ PULSADA INTENSA puede ser empleada en cualquier tipo y color de piel (oscura o clara), cualquier color o tipo de pelo (grueso o fino, claro u oscuro) y en cualquier localización corporal puesto que es una técnica absolutamente indolora. Por ello no es preciso la utilización de ningún anestésico local ya que la piel no sufre durante su aplicación: después de la sesión de depilación solamente quedará un discreto eritema (enrojecimiento) durante escasos minutos que desaparece espontáneamente. Algunos láseres calienten la superficie de la piel por encima de los 700ºC pudiendo causar quemaduras y/o hiperpigmentación si no se los usa muy cuidadosamente. Con la LUZ PULSADA INTENSA, la energía se distribuye igualmente en un área más grande y la temperatura en la piel no sobrepasa los 70ºC. Esta temperatura relativamente baja del tratamiento, permite la penetración profunda de la luz en la piel sin causar ningún daño superficial. El resultado es un tratamiento de depilación magnífico, eficaz, seguro y económico. Para que el tratamiento sea efectivo debe haber vello a la hora de la aplicación, o sea que la/el paciente deberá rasurarse el área 4 o 5 días antes, o dejar pasar 3 semanas desde la depilación por cera para permitir un pequeño crecimiento de los pelos. El número de sesiones varía según el área a tratar, la cantidad de vello, el tipo de piel, la duración del ciclo de crecimiento piloso de cada zona, etc., pero normalmente se necesitan de 5 a 8 sesiones para lograr el resultado buscado. En resumen, la fotodepilación con IPL es un método de depilación cosmética progresiva eficaz tanto para hombres como para mujeres, para pelo de cualquier localización y en cualquier edad. En general, se considera que la efectividad de la fotodepilación mediante LUZ PULSADA está en torno al 85%-90% de la eliminación del vello corporal, siempre y cuando ésta reúna las condiciones correctas. Existirá un pequeño porcentaje de recrecimiento del vello, pero éste será más fino, más débil y de color más claro como consecuencia de la miniaturización que sufren los folículos por la acción de la LUZ PULSADA y que irán desapareciendo paulatinamente conforme se repita la exposición a la LUZ PULSADA.